Hola florecillas,
No os podéis imaginar cuando un día,
revisando el correo, veo una newsletter de Lush indicando que ciertos productos abandonaban la
marca para dejar hueco a otros o bien para ser mejorados. En ese momento mi
corazón, por un lapso muy pequeño, quedó parado pensando “Cuál o cuáles de
todos los que yo gasto habrán sido los elegidos”. Abrí temerosa el enlace y vi
una lista que no tenía fin, de todos ellos tres forman parte de mi vida
cotidiana, no han faltado en mi ducha desde que en su día los probé y ahora ya
no los podré reponer.
Por ello, decidí irme a la tienda de
Lush Valencia a coger al menos uno de cada uno de ellos y poder darles una
buena despedida y… claro… ya que estaba pues alguna cosa más cayó jajaja.
Como veis en la foto estos son los que más voy a echar de menos, pero en falta de verdad, se habían convertido en uno más de la familia: dos geles y una gelatina. Si bien es cierto que
los tres productos son usados por mí, hay uno que le encanta a mi peque y si lo
he comprado una y otra vez es por él. No es otra que la gelatina Refresher
que con su olor a cítricos nos tiene enamorados a los dos. ¿Qué voy a hacer yo
ahora sin ella? Porque las otras dos no le gustan mucho el olor.
Crema de ducha The Comforter
El primer día que la olí me trasladó a
la infancia, huele exactamente igual que un jarabe que me tomaba entonces y que
adoraba por el sabor, sí, sí, de eso que te haces la enferma para que te lo den
jajaja, aunque ni recuerdo de qué jarabe se trataba, ni qué era lo que curaba.
Lleva arándanos, esencia de grosella
negra, bergamota y aceite esencial de ciprés. Me da que una de las razones por
la que me gusta tanto es porque lleva bergamota… Creo que voy a tener que hacer
un estudio minucioso sobre esto, pues me he dado cuenta de que los geles que
más me gustan y tengo como favoritísimos llevan este ingrediente, cosa que no
sabía en el momento de la compra y lo descubrí después de que me gustaran; algo
tiene que haber jaja.
Al llevar la grosella y el arándano
como elementos principales tinta, por lo que al aplicarlo deja el cuerpo de
color morado, tranquilos que con el agua se va fácilmente, y el peque disfruta
porque el agua cambia de color.
El olor, que ya os he dicho que me
gusta, perdura todo el día en la piel, es dulce pero sin ser empalagoso. Además
deja la piel muy suave.
También está la burbuja de baño The
Comforter, la cual la tengo pero aún no he podido probarla pues no tengo
bañera. Externamente huele muy parecida pero no igual, pero hasta que no la
pruebe en una bañera como dios manda no podré opinar. Este producto de momento
no se va, así que podría tener una pequeña esperanza de disfrutar alguna que
otra vez de su aroma, cuando encuentre una bañera claro está.
Su precio es de 7,95€ los 100 gramos y
si te interesa no te demores mucho en pedirlo por web o ir a tu tienda más
cercana porque pronto no lo podréis encontrar en las baldas. Pensé en comprarme
la botella más grande, sale mejor de precio, pero cargué tantas cosas que se me
iba de presupuesto y con tanto gel que tengo en casa posiblemente se me pondría
malo. Sí, a veces pienso un poco jaja.
Crema de ducha Yuzu and Cocoa
Este me lo regalaron la primera vez que
lo usé, lo olí y pensé “uf, qué pesado”, no tiro ningún gel, champú o lo que
sea a la basura a menos que sea estrictamente necesario, así que lo dejé en la
balda de la ducha y seguí usándolo. Bien, pues será como el cuarto bote que me
compro ya, al final tiene un aroma que engancha, esa mezcla dulce del cacao,
con el cítrico del yuzú… Una explosión en la ducha que te deja como nuevo.
Los ingredientes principales son el
yuzú, esencia de cacao y tonka por lo que la crema de ducha huele a naranja y
chocolate. No sé si alguna lo habrá probado en la sala, pero a mí me recuerda
al olor de las galletas que venden en los supermercados que, precisamente, son
de chocolate y naranja.
Haciendo la entrada y leyendo bien los
ingredientes leí algo interesante, entre ellos estaba (redoble de tambores) el
aceite de bergamota, os digo que hay algo entre él y yo, no sé si es amor o
simplemente atracción química pero nos buscamos, jajaja.
El olor en la ducha es una explosión
total, pero es cierto que no perdura tanto en la piel como el anterior, a la
media jornada ya no puedes notar el aroma apenas, pero merece la pena solo por
disfrutarlo en su momento. La suavidad también es espectacular, supongo que se
deberá a que son cremas y no geles.
El precio es de 7,95€ en el tamaño de
100 gramos, pero recordad que hay tres tamaños disponibles y cuánto más grande
más económico te sale.
Gelatina de ducha Refresher
Claro, todo lo que tengo tiene que ser
de ducha, pero pienso que para gozar del olor, textura y quedar estupenda lo
mismo da. Ya, ya lo sé que me pierdo la gran experiencia de las bombas y de las
burbujas, pero todo a su debido tiempo, que dentro de nada me voy de viajecito
y puede que me lleve media maleta sólo para ellas jaja.
Como dije antes, a mí me gusta, pero sin
duda el que más la disfruta es el peque de la casa, le encanta jugar con ella,
el olor a limón y juega a que es comida y la prepara, la imaginación de un niño
nunca nos debería de abandonar. Él sabe que no se come, pero una tarde lo
descubrí haciendo caras muy raras y le pregunte qué había pasado “mamá huele
bien, pero no sabe bien, como me gusta el limón…” pobrecito.
Y es que tiene toda la razón, es de
los pocos productos que huelen 100% a limón, otras veces encuentras un olor
cítrico pero no a limón puro y este sin duda lo tiene. Es fresco, agradable y
refrescante. Se puede usar al natural o habiéndolo metido un par de horas al
congelador, de este modo nunca la he usado así que no puedo opinar.
Entre sus ingredientes principales
aceite de limón, extracto de musgo de Irlanda y aceite de palo de rosa.
La piel queda suave e hidratada y con
un aroma fresco y agradable.
Hay dos tamaños, el de 100 gramos que
cuesta 5,75€ y es el que siempre compro y el de 240 gramos que cuesta 11,50€
que decidí cogerlo esta vez para que nos duré más la alegría dentro de los
juegos infantiles.
Tres básicos, tres reposiciones muy
importantes, me abandonan más productos que usaba pero no eran un básico,
también se van otros que tras probarlos no me convencieron y, por supuesto,
muchos que nunca probé. Si queréis saber qué nos dice adiós definitivamente os
dejo el listado aquí.
Exfoliante corporal Rub Rub Rub (sólido)
Éste es otro que se va, pero yo nunca
lo había probado antes, sí su primo hermano; es decir, el gel de ducha
exfoliante y que es otro básico. Y me acordé de haberlo visto en la lista por
lo que al verlo en la tienda lo cogí para probarlo, nunca es tarde si la dicha
es buena ¿no?
No puedo dar mi opinión sobre ella al
no haberla usado con anterioridad pero huele muy bien a flor de cerezo, además
contiene sal marina y manteca de illipe. Lo único que espero es que no sea tan
agresivo como el Sugar Scrub el cual me produce hasta heridas y lo tuve que
regalar (y es otro que también nos dice adiós).
Ingredientes principales absoluto de
jazmín, sal marina fina, manteca de cupuacu y absoluto de azahar.
Cuesta 7,95€ y la pastilla contiene
130 gramos.
Acondicionador American Cream
Mi cabello es tan agraciado y el agua
de Valencia es tan blanda, irónicamente hablando, que necesito en todos mis
lavados usar acondicionador para poder manejarlo en el cepillado y no
arrancarme la mitad del pelo.
Voy alternando entre éste y el Happy
Happy Joy Joy (pero este segundo es más caro) porque me deja el pelo suave, muy
suave y puedo cepillarlo con mucha facilidad sin romper el pelo.
A la gente lo que más le llama su
atención, y por lo que tiene tanto éxito, es su olor: una mezcla de fresas con
nata; quizá sea el olor lo que menos me gusta a mí, sí soy rara, no me huele
para nada a fresas, ni a nata, no he sido capaz de percibir y adivinar el olor
y por suerte no perdura casi nada en el cabello.
Sus ingredientes son Aguamiel,
infusión de vaina de vainilla, fresas frescas y resina de Benjuí. Además de la
fresa que limpia el cabello en profundidad y lo deja suelto y suave, lleva zumo
de naranja para aportarle un brillo espectacular.
Si tienes el pelo corto o a media
melena, es un producto que me gusta recomendar, si por el contrario lo tienes
largo, creo que malgastas producto para lo que cuesta, pues igual en tres o
cuatro usos lo has terminado y no es barato precisamente.
¿Cuánto cuesta? 7,45€ el bote de 100
gramos, pero como casi en todos los productos de este formato, tienes tres
tamaños disponibles.
Champú sólido Godiva
Que adoro los champús sólidos de Lush
no es un secreto, llevo usándolos desde que los descubrí allá por el 2010,
siempre he sido fiel a un par que son los que de verdad me funcionan y hacen
que tarde más tiempo en lavarme el cabello.
Pero a veces, el cuero cabelludo se
acostumbra y dejan de actuar como deberían. Para solucionarlo lo que hago es ir
alternando con otro champú, así voy probando todos y puedo saber cuáles me van
bien y cuáles no puedo volver a comprar.
Esta vez le tocó el turno a Godiva,
tras estar oliendo un buen rato el estante de los champús, su olor a azahar me
envolvió y me dijo “yo soy el elegido, cógeme a mí” y así tuvo que ser, me lo
estaba pidiendo a gritos, ¿qué iba a hacer sino?
El aroma que tiene es sensacional,
agradable, fresco y perdura. En cuanto al cabello lo he notado hidratado y
brillante. En cuanto a la grasa capilar, pues como de costumbre, al segundo de
día de usarlo, ya pedía una limpieza de nuevo y tampoco esperaba mucho en este
aspecto pues tiene muchos aceites en su composición.
Entre esos ingredientes, absoluto de
jazmín, manteca de cacao, cupuacu y karité, extracto de hibisco y aceite de
nuez de macadamia, de camelia y de coco virgen extra. ¿Casi nada verdad? Vamos,
que si tu pelo es seco creo que este champú debe obrar maravillas en él pues le
debe dar un chute de brillo e hidratación increíbles.
Vale 9,95€ y el formato trae 55
gramos.
Jabón Gourmet Ro’s Argan
Nos lo enseñaron directamente en la
tienda, yo, con lo reacia que soy al olor a rosas arrugué la nariz, pero aquí
está conmigo. Huele muy seductor, no es un olor a rosa pesado ni fuerte y es
diferente al resto de jabones que había probado hasta ahora pues es blandito,
como si fuera gelatina.
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Pido perdón por la calidad de la foto, la que estaba nítida se me borró y no la
pude volver a repetir porque una vez usado el jabón pierde los pétalos y ya
no es tan bonita la foto :,(
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El aspecto externo ya te hace
enamorarte de él, pues aunque el olor a rosa no me termine de gustar, la flor
me gusta no os voy a engañar y este jabón tiene una cama de pétalos rojos y
amarillos que lo hace muy vistoso.
Como soy impulsiva yo lo cogí y una
vez en casa ya me puse a buscar, ¿por qué no me olía a rosa convencional y su
olor no me desagradaba? Pues porque contiene absoluto de rosa de Turquía y
aceite de geranio de Egipto, duda resuelta, era un aroma tan diferente que algo
tenía que haber ahí.
Lo estoy usando en manos, pues estos
jabones en cuerpo no les termino de coger el punto ya que los dejas secando en
la ducha con la humedad que tiene y al final contienen más bacterias que los
geles. El resultado son unas manos suaves, perfumadas y limpias.
Como su nombre bien indica entre sus
ingredientes se encuentra el aceite de Argán lo que nutre nuestra piel desde
dentro y la repara para que luzca perfecta.
Su precio es de 9,95€ el corte de 100
gramos.
Y aquí terminaron mis compritas
amorosas en Lush, que como siempre es un placer ir para estar en buena compañía
y buen rollo, los dependientes y encargadas son amor del bueno, te tratan como
si fueras una reina y te explican cada producto con todo lujo de detalles.
Imposible no salir cargada de allí aunque sólo pensaras reponer una mascarilla,
gel, champú o barrita de masaje.
¿Tenéis algún producto de los que se
van? ¿Cogeréis alguno antes de que se vayan? ¿Qué usáis de la marca?
Muchas gracias por leer y nos vemos a
la próxima.












